
Cerro los ojos y creyó escuchar cientos de gaviotas a su alrededor.Sus ojos se llenaron de lágrimas, al escuchar el mary el latir de su propio corazón y pensó...¿Como pueden caber en un espacio tan reducido, tantos sentimientos?.A veces oímos el mar,otras veces con suerte,llegamos a escucharlo...
1 comentario:
a veces hasta llegamos a sentirlo...
Besitos
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