
Hipócrates enseñó a los médicos que debían luchar por salvar a sus enfermos. Por curar sus heridas y proteger a los más necesitados. Valentín, médico entre soldados, observó que los hombres escondían en su alma heridas más difíciles de curar. En la segunda mitad del siglo III d.C. el emperador prohibió a los legionarios contraer matrimonio, pues las mujeres podían distraer a sus hombres en la guerra. Valentín, convertido a la nueva fe de los cristianos ejercía de sacerdote entre aquellos que seguían a Cristo en el ejército del emperador. Y observando como la melancolía se extendía entre aquellos que deseaban unirse a sus amadas. Así, desobedeciendo las órdenes de Claudio II, Valentín realizó matrimonio tras matrimonio hasta ser descubierto. El ordenador ordenó entonces su decapitación en el año 270.
Pero poco más se sabe de Valentín, quien fue elevado a los altares al morir mártir por negarse a renunciar al cristianismo antes de su ejecución. Tan poco se sabe que es imposible centrar el origen del santo y tres hombres se reparte el dudoso honor de originar la fiesta del amor: uno médico, en Roma y enterrado en la vía Flamina, en la llamada durante toda la Edad Media “puerta valentina”; el otro en Francia y el tercero en las provincias norteafricanas.
2 comentarios:
Nunca he celebrado San Valentín, quizás por ello desconozía esta historia....curiosa,
Pincha en mi CORAZON y oirás mi voz...
besitos
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