De repente sentí la necesidad, urgente, apremiándome, apretándome como un cinturón que queda chico.Empecé a buscar, pero no encontré nada.Me invadía un deseo de eso inmediato que no podía ni quería hacer esperar.
Recorrí cielo y tierra, buscando desesperada, aquello que podía mitigar mi necesidad, que se hizo cada vez más y más urgente.
El hecho de no encontrar lo que buscaba, hacía que mi búsqueda fuera frenética, hay necesidades perentorias que nos impulsan a hacer lo que no querríamos.
Me pregunté, qué hago? Le afano un chocolate a mi prima, de los que guarda en su dormitorio, o le choreo la caja de caramelos a mi sobrino que le regaló la novia?
En esa duda estoy en este momento: Quiero algo dulce...!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario