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20 oct 2012
Hadas de Agua
El agua es el elemento de la curación, de lo psíquico y del amor. El agua es amor, purifica y limpia. Representa el otoño y el crepúsculo. Debajo de los lagos y mares hay inmensas ciudades y reinos de ninfas y duendes del agua.
Los espíritus habitantes del Agua, o hadas del agua, pueden encontrarse en cualquier lugar donde se halle este elemento en libertad y puro, así podemos encontrarlas en los ríos, manantiales, estanques, cascadas, mares, pozos o fuentes. Aman sobre todo las aguas movibles, es decir aquellas que provocan oleaje. Por tal motivo siempre se ha creído que el mundo de las hadas o su tierra secreta se halla tras la cortina de una cascada.
LAS ONDINAS
Son las Hadas de los lagos, según cuentan las leyendas de los países nórdicos. Se las considera entre otras cosas como seres del Océano. Se las cree hijas del dios Odin, aunque este dato esta por esclarecer, aunque están más próximas a las Náyades griegas.
LAS NEREIDAS
Son cincuenta hadas marinas hijas del dios Nereo y de Doris, de extremada belleza, de piel muy blanca, y aunque no tiene el don de la inmortalidad su vida es extremadamente larga. Puede resultar en extremo peligroso observarlas mientras juegan o toman el sol, ya que no les gusta ser observadas por el hombre.
LAS NAYADES
Homero las califica como hijas de Zeus, pero son hijas de muchos dioses, tanto de Océanos como de Ríos. son las protectoras de las fuentes, los ríos y los lagos. Son Hadas muy hermosas mucho más que las habitantes de los océanos, y su estatura a veces alcanza hasta el metro y medio, si bien es cierto que por lo general son mucho más diminutas
LA DAMA DEL LAGO
Ya conocemos que muchas Hadas tienen su hábitat en los lagos, pero esta en particular, tiene una peculiar característica, y es que el lago es imaginario. En un claro del bosque donde decide instalarse, construye su hogar mágico, que es de por si casi transparente, de paredes semicristalinas, y esta Dama para no ser vista ni detectada por los humanos, crea una ilusión óptica, sobre la hierba, simulando un lago de aguas puras y tranquilas.
LAS XANAS
Son pequeñas damas que viven en las fuentes, y salen a la superficie solo por las noches, y solo si están seguras de que no hay intrusos cerca. Lavan sus livianos ropajes con el agua en la cual viven y la ponen a secar bajo la fría luz de la luna. Estas ropas suelen ser tules o velos, aunque los afortunados que han logrado ver a una de estas damas ha manifestado que van desnudas.
13 oct 2012
Ain't no time to wonder
Just accept surrender
It's too late to wonder why
Love was not my first answer
But i'll see what is after
If i smile or if i cry
Why do i fall?
Why do i fall in love?
Why do i fall in love again?
Ain't no time for a game
Where no one is to blame
Ain't no time to waste my time
Thank you but i disclaim
With no regret and no shame
Never falling in love is not a crime
12 oct 2012
Famosas cartas de amor
Hemingway, Flaubert, Wilde y Balzac escribieron las más dulces y apasionadas cartas a sus enamoradas. Recordamos algunas de ellas.
1. De Gustave Flaubert
“La próxima vez que te vea te cubriré con amor, con caricias, con éxtasis. Te atiborraré con todas las alegrías de la carne, de tal forma que te desmayes y mueras. Quiero que te sientas maravillada conmigo, y que te confieses a ti misma que ni siquiera habías soñado con ser transportada de esa manera. Cuando seas vieja, quiero que recuerdes esas pocas horas, quiero que tus huesos secos tiemblen de alegría cuando pienses en ellas”.
2. De Oscar Wilde
“Mi niño,
Tu soneto es encantador, y es una maravilla que esos labios tuyos, rojos como pétalos de rosa, estén hechos tanto para la locura de la música y las canciones como para la locura de besar. Tu delgada alma dorada camina en el medio de la pasión y la poesía. Sé que Jacinto, a quien Apolo amaba con tanta locura, era tú en los tiempos de Grecia. ¿Por qué estás solo en Londres, y cuándo vas a Salisbury? Ve allá a enfriar tus manos en el Crepúsculo gris de las cosas góticas, y ven aquí cuando quieras. Es un lugar encantador en el que solo faltas tú; pero ve a Salisbury primero.
Siempre, con imperecedero amor, tuyo”.
3. De Ernest Hemingway
“Mi querido pepinillo,
Salgo en el barco con Paxthe, Don Andrés y Gregorio y estoy afuera todo el día. Luego regreso con la certeza de que habrá una carta o varias. Y tal vez las haya. Si no hay, estaré triste y esperaré hasta la mañana siguiente. Pensaré que no habrá nada hasta la noche.
Escríbeme pepinillo, si fuera un trabajo que tienes que hacer lo harías. Es muy duro estar aquí sin ti y lo estoy haciendo pero te extraño tanto que podría morir. Si algo te pasara moriría de la misma forma que un animal muere en el zoológico si algo le pasa a su pareja.
Mucho amor, mi querida Mary. Debes saber que no estoy siendo impaciente, estoy simplemente desesperado”.
4. De Lewis Carroll
“Mi queridísima Gertrude:
Te sentirás apenada, y sorprendida, y desconcertada, de oír la extraña enfermedad que me aqueja desde que te fuiste. Llamé al doctor y le dije “Deme medicina, pues estoy cansado”. Él me respondió: “¡Tonterías! Usted no quiere medicina: ¡vaya a la cama!”. A lo que le repliqué: “No, no es el tipo de cansancio que quiere cama. Estoy cansado en la cara”.
Él me dijo: “Cree que sean los labios”. “Por supuesto –dije–. ¡Eso es exactamente lo que tengo!”. Me miró con gravedad y dijo: “Creo que usted ha estado dando demasiados besos. “Bueno –dije–, sí le di un beso a una amiga mía”.
“Piense otra vez –me dijo–; ¿está seguro que fue solo uno?”. Lo pensé otra vez y dije: “Tal vez fueron once”. Así que el doctor dijo: “No le debe dar más hasta que sus labios descansen”. “Pero qué se supone que haga –dije–, porque mire, le debo 182 más”. Me miró con tanta gravedad que las lágrimas se le escurrieron por las mejillas y dijo: “Podría enviarlos en una caja”.
Entonces me acordé de una pequeña caja que alguna vez compré en Dover, y pensé regalársela a una niña o a otra. Así que los empaqué todos con mucho cuidado. Cuéntame si llegan a salvo o si se pierde alguno en el camino”.
5. De Balzac
“Mi amado angel,
Estoy loco por ti: no puedo unir dos ideas sin que tú te interpongas entre ellas. Ya no puedo pensar en nada diferente a ti. A pesar de mí, mi imaginación me lleva a pensar en ti. Te agarro, te beso, te acaricio, mil de las más amorosas caricias se apoderan de mí.
En cuanto a mi corazón, ahí estarás muy presente. Tengo una deliciosa sensación de ti allí. Pero mi Dios, ¿qué será de mí ahora que me has privado de la razón? Esta es una manía que, esta mañana, me aterroriza.
Me pongo de pie y me digo a mí mismo: “Me voy para allá”. Luego me siento de nuevo, movido por la responsabilidad. Ahí hay un conflicto miedoso. Esto no es vida. Nunca antes había sido así. Tú lo has devorado todo.
Me siento tonto y feliz tan pronto pienso en ti. Giro en un sueño delicioso en el que en un instante se viven mil años. ¡Qué situación tan horrible!
Estoy abrumado por el amor, sintiendo amor en cada poro, viviendo solo por amor, y viendo cómo me consumen los sufrimientos, atrapado en mil hilos de telaraña.
O, mi querida Eva, no lo sabías. Levanté tu carta. Está frente a mí y te hablo como si estuvieras acá. Te veo, como te vi ayer, hermosa, asombrosamente hermosa.
Ayer, durante toda la tarde, me dije a mí mismo: “¡Es mía!”. Ah, ¡los ángeles no están tan felices en el paraíso como yo lo estaba ayer!”.
6. De Nathaniel Hawthorne
“Mi querida,
Me gustaría tener el don de hacer rimas, porque a mi parecer hay poesía en mi cabeza y en mi corazón desde que estoy enamorado de ti. Tú eres un poema. ¿De qué tipo? ¿Épico? Que se apiaden de mí, ¡no! ¿Un soneto? No; porque es demasiado elaborado y artificial. Tú eres una especie de balada dulce, simple, alegre y patética, cuya naturaleza es el canto, a veces con lágrimas y otras con sonrisas, y en ocasiones con una mezcla de sonrisas y lágrimas”.
7. De Víctor Hugo
“Mi adorable y adorada,
Me he estado preguntanto si tal felicidad no es un sueño. Me parece que lo que siento no es terrenal. Todavía no logro comprender este cielo sin nubes. Toda mi alma es tuya. Mi Adele, por qué no hay otra palabra para esto aparte de ‘alegría’ ¿Es porque el discurso humano no tiene el poder de expresar tanta felicidad? Temo que de repente despierte de este sueño divino. ¡Oh! ¡Ahora eres mía! ¡Por fin eres mía! Pronto, en unos meses, tal vez, mi angel dormirá en mis brazos, despertará en mis brazos, vivirá ahí. ¡Todos tus pensamientos, todo el tiempo, todas tus miradas serán para mí; todos mis pensamientos, todo el tiempo, todas mis miradas serán para ti!
Adiós, mi ángel, mi amada Adele. ¡Adiós!
Todavía estoy lejos de ti, pero puedo soñar contigo. Pronto, quizás, estarás a mi lado.
Adiós; perdón por el delirio de tu esposo que te abraza y que te adora, tanto en esta vida como en la otra”.
8. De James Joyce
“Tú eres mi amor. Me tiene completamente en tu poder. Sé y siento que si en el futuro escribo algo bueno y noble debo hacerlo solo oyendo las puertas de tu corazón. Me gustaría que mi vida transcurriera a tu lado, hasta que nos convirtamos en un mismo ser que morirá cuando llegue el momento”.
9. De John Keats
“Mi dulce Fanny,
¿Tú temes, a veces, que yo no te quiera tanto como tú lo deseas? Mi querida niña, yo te quiero siempre y sin reserva. Entre más te conozco más te quiero. De todas las formas posibles, incluso mis celos han sido agonías de amor. Yo habría muerto por ti. Tú siempre eres nueva. El último de tus besos siempre es el más dulce; la última sonrisa, la más brillante; el último movimiento el más elegante.
Cuando pasaste por mi ventana ayer, sentí tanta admiración como la primera vez que te vi. Incluso si no me quisieras no podría evitar sentir una completa devoción hacia ti: así que me siento profundamente enamorado al saber que me amas.
Mi mente ha sido las más descontenta e inquieta y se ha puesto sobre un cuerpo demasiado pequeño. Nunca había sentido que mi mente reposara con absoluta alegría, como me ocurrió contigo. Cuando tú estás en el cuarto mis pensamientos nunca se van por la ventana: tú siempre haces que todos mis sentidos se concentren”.
10. De Goethe
“No puedo evitar amarte más de lo que es bueno para mí. Me sentiré feliz hasta que te vea otra vez. Siempre soy consciente de mi cercanía a ti, tu presencia nunca me deja. Adiós a ti, a quien amo mil veces”.
10 oct 2012
Últimamente, he estado en el tranquilidad
Esperando buscando las líneas
Navegando en el aire brumoso,
Fading con destino a no sé dónde,
Cuando estoy allí me verán
Y si me alejo
Por favor, sígueme,
Si me alejo,
Por favor, sígame
Weightless a la deriva a través de estrellas que me dieron
Faithless se despertó en la oscuridad y yo hicimos esto de mi sueño
Juega conmigo todos sus rimas dulces
Recrear mí, ahora viene el momento en que voy a necesitar tu verdad para ver
Así que si me alejo,
Por favor, sígueme,
Si me alejo,
Por favor, sígame
Alejarse
Que el miedo desaparecen
En el fuego que hizo
Escarlata y oro
Alejarse
Dirígete a la luz del día
Seguir un día más brillante,
Fuera del frío y la oscuridad
Abajo a la única chispa brillante
Futuros para que todos puedan comenzar
Algún día
Así que si me alejo
Por favor, sígueme,
Si me alejo,
Por favor, sígame
Fragmentos de conchas de toda la vida hace mucho tiempo
Rostros que una vez fueron míos
Lanzada por el mar
Así que si me alejo,
Por favor, sígueme,
Si me alejo,
Por favor, sígame
8 oct 2012
27 sept 2012
Descubrí muy pronto que tras mis entrañas, se escondía una madeja de hilo.
Cada vez que envolvía mi alma en papel brillante y ataba el paquete con un lazo morado de suave terciopelo, a alguien se le iluminaban los ojos, aplaudía ante la vida por los próximos instantes de felicidad hasta que se acomodaba al calor de mis emociones.
Solía abrirse camino entre mis muslos para adentrarse y así, a base de arañazos y algún pellizco, robarme un pedazo de mi espacio.
Ya bien ubicado, el inquilino de "mi yo", comenzaba a tirar del hilo.
Un estirón hoy, otro mañana… Mi mirada se iba empañando, mis manos se paralizaban sin nada más que regalar y ese hueco se iba quedando pequeño, minúsculo para dos, mientras el hilo seguía y seguía caminando y la madeja seguía y seguía empequeñeciéndose.
Así fue como tantas veces me quedé vacía.
Hoy me hallo, sentada en una pausa, prometiéndome a mí misma que nunca más volveré a envolver mi alma en papel de regalo.
20 sept 2012
Hay oceanos de distancia que cada vez se van haciendo mas grandes sin saber muy bien como salvarlos. De pronto te encuentras sumergidos en ellos y buceas mientras intentas no chocar contra las rocas.
El mar está revuelto y sin rumbo fijo, vas a la deriva creyendo que el oleaje amainará y no se volverá contra tí. A veces, continuas nadando, y aunque cansado consigues salir a flote....otras te dejas llevar por la corriente, aunque no sepas muy bien donde terminarás...si en la orilla o mar adentro.
Solo intentas que en ese ir y venir de las olas, no vuelvas a chocar con la roca que tropezaste la ultima vez....ésa que tanto daño te hizo, y que aún te duele cuando llueve. Solo quieres conseguir que el mar se quede en calma para recuperar el equilibrio que te haga llegar a la orilla sin un rasguño....y mucho menos sin ninguna herida.
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